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Variedad de climas y relieves determina zonas de vegetación muy diversas. Si en la zona mediterránea son características las formaciones xerofíticas (como las garrigas y el pino mediterráneo) acomodadas a la sequía bastante prolongada, en las zonas de mayor pluviosidad hace su aparición el bosque: hayas del Montseny y las Guillerías, encinas y robles de los bajos Pirineos, coniferas (abeto y pino negral) de las alturas.
La diversidad topográfica, climática y vegetativa, unida a una diferenciación humana y económica bastante intensa, ha creado en Cataluña típicas comarcas naturales, de gran valor en la geografía regional, aunque sus límites no siempre sean del todo precisos. En la zona montañosa de Lérida son comarcas típicas: el «Valle de Arán» atravesado por el alto Garona y rodeado de altas cumbres, en el que Viella es la capital; la región de «Pallars», que se corresponde con la cuenca del Noguera Pallaresa y tiene valles tan hermosos como los de Aneu, Cardos y Bohí; la «Cerdaña», alto valle del Segre en el que se encuentra Puigcerdá; y el «Urgellés», aguas abajo del citado río, con la ciudad episcopal de Seo de Urgel como capital. En el descenso hacia la llanura se sitúa el Bajo Pallars o «Conca de Tremp» con la localidad de este nombre a orillas del Noguera Pallaresa y en zona que accidentan las sierras de Monsech y Boumort; y la Segarra, con capitalidad en Solsona. En la llanura leridana aparecen comarcas agrícolas, a las que los riegos proporcionados por los canales de Aragón y Cataluña y de Urgel han convertido en interesantes zonas productoras de cereales, plantas textiles (lino y cáñamo), remolacha, forrajes, olivares. Se trata de las Riberas del Segre, los Llanos de Urgel y La Noguera. Contrasta la fertilidad de estas tierras con la aridez de Las Garrigas, comarca situada entre las orillas del Segre y la Sierra de la Llena.
La Gerona septentrional ofrece valles pirenaicos de economía forestal y pastoril, como el «Valle de Ribas» en el curso superior del Freser, el «Valle de Camprodón» a orillas del Ter y el «Ripollés» en la zona de unión de ambas corrientes fluviales. La región prepirenaica se caracteriza por la comarca volcánica que rodea a Olot, gran centro chacinero. El «Ampurdán» es la fértil llanura que riegan el Muga, Fluviá y bajo Ter, con centro administrativo en Figueras. Más al S, en la zona accidentada por la Cadena Costero-Catalana, se encuentran «El Gironés», valle medio del Ter en el que se encuentra Gerona; «La Selva», que con sus alcornocales da trabajo a la industria corchotaponera; las «Guillerías» comarca serrana; la «Garrotxa» y, ya en la zona litoral, la famosa «Costa Brava», donde los centros industriales del corcho (Palamós, Palafrugell, San Felíu de Guíxols) alternan con las playas concurridas de Tossa, Lloret, Blanes y muchas más.
La zona septentrional de la provincia de Barcelona, en la cuenca superior del Llobregat, presenta la comarca de «Bergadá», con centro en Berga y gran interés minero- (lignito, sales potásicas) e industrial (hilados y tejidos de Puigreig y Gironella). Parte integrante puede considerarse «El Cardoner», en la cuenca del río de su nombre, mientras más al S, en la zona media de la provincia, se encuentra la «Plana de Vich» en una llanura encuadrada entre montañas y más al S el «Plá de Bages» con la importante ciudad industrial de Manresa y las faldas de Montserrat, la montaña más popular de Cataluña. Al O queda «La Noya» con centro en Igualada, mientras al E de la Cadena Catalana se sitúa el fértil «Vallés», donde los centros tradicionales de Granollers y San Cugat se han visto superados por las grandes ciudades fabriles de Sabadell y Tarrasa. Sobre la costa se alinean de N a S: «La Marina de Levante» o «Maresma», con las principales playas; el «Llano de Barcelona», sobre el que se asienta la Ciudad Condal; el «Prat», región de tierras bajas aluviales y notable riqueza agrícola y aviar; la «Marina de Poniente» con los acantilados de las Costas de Garraf; y, finalmente, algo más al interior y al S de «La Noya» la gran zona vinícola y cerealística del «Panadés» con centro en Villafranca y en San Sadurní de Noya (elaboración de champañas).
Al E de los Llanos de Urgel y entre una serie de sierras que proporcionan un paisaje variado en el que abundan los árboles y viñedos, aparecen la comarca de la «Conca de Barberá» con su centro en Montblanch. Hacia la costa el terreno se hace más llano y aparecen las comarcas agrícolas del «Campo de Tarragona» y «Panadés», regadas por los ríos Francolí y Gayá. En el valle del río Ciurana, y con centro en Falset, está el «Priorato», de vinos famosos. La zona situada a la derecha del Ebro en la provincia tarraconense se la reparten entre la llamada «Tierra Alta», región oleícola de relieve quebrado que se relaciona con el Maestrazgo levantino, y el «Delta», la gran comarca arrocera que tiene por centros a Tortosa y Amposta.
Para más información ver: Cataluña (Región De España).
La diversidad topográfica, climática y vegetativa, unida a una diferenciación humana y económica bastante intensa, ha creado en Cataluña típicas comarcas naturales, de gran valor en la geografía regional, aunque sus límites no siempre sean del todo precisos. En la zona montañosa de Lérida son comarcas típicas: el «Valle de Arán» atravesado por el alto Garona y rodeado de altas cumbres, en el que Viella es la capital; la región de «Pallars», que se corresponde con la cuenca del Noguera Pallaresa y tiene valles tan hermosos como los de Aneu, Cardos y Bohí; la «Cerdaña», alto valle del Segre en el que se encuentra Puigcerdá; y el «Urgellés», aguas abajo del citado río, con la ciudad episcopal de Seo de Urgel como capital. En el descenso hacia la llanura se sitúa el Bajo Pallars o «Conca de Tremp» con la localidad de este nombre a orillas del Noguera Pallaresa y en zona que accidentan las sierras de Monsech y Boumort; y la Segarra, con capitalidad en Solsona. En la llanura leridana aparecen comarcas agrícolas, a las que los riegos proporcionados por los canales de Aragón y Cataluña y de Urgel han convertido en interesantes zonas productoras de cereales, plantas textiles (lino y cáñamo), remolacha, forrajes, olivares. Se trata de las Riberas del Segre, los Llanos de Urgel y La Noguera. Contrasta la fertilidad de estas tierras con la aridez de Las Garrigas, comarca situada entre las orillas del Segre y la Sierra de la Llena.
La Gerona septentrional ofrece valles pirenaicos de economía forestal y pastoril, como el «Valle de Ribas» en el curso superior del Freser, el «Valle de Camprodón» a orillas del Ter y el «Ripollés» en la zona de unión de ambas corrientes fluviales. La región prepirenaica se caracteriza por la comarca volcánica que rodea a Olot, gran centro chacinero. El «Ampurdán» es la fértil llanura que riegan el Muga, Fluviá y bajo Ter, con centro administrativo en Figueras. Más al S, en la zona accidentada por la Cadena Costero-Catalana, se encuentran «El Gironés», valle medio del Ter en el que se encuentra Gerona; «La Selva», que con sus alcornocales da trabajo a la industria corchotaponera; las «Guillerías» comarca serrana; la «Garrotxa» y, ya en la zona litoral, la famosa «Costa Brava», donde los centros industriales del corcho (Palamós, Palafrugell, San Felíu de Guíxols) alternan con las playas concurridas de Tossa, Lloret, Blanes y muchas más.
La zona septentrional de la provincia de Barcelona, en la cuenca superior del Llobregat, presenta la comarca de «Bergadá», con centro en Berga y gran interés minero- (lignito, sales potásicas) e industrial (hilados y tejidos de Puigreig y Gironella). Parte integrante puede considerarse «El Cardoner», en la cuenca del río de su nombre, mientras más al S, en la zona media de la provincia, se encuentra la «Plana de Vich» en una llanura encuadrada entre montañas y más al S el «Plá de Bages» con la importante ciudad industrial de Manresa y las faldas de Montserrat, la montaña más popular de Cataluña. Al O queda «La Noya» con centro en Igualada, mientras al E de la Cadena Catalana se sitúa el fértil «Vallés», donde los centros tradicionales de Granollers y San Cugat se han visto superados por las grandes ciudades fabriles de Sabadell y Tarrasa. Sobre la costa se alinean de N a S: «La Marina de Levante» o «Maresma», con las principales playas; el «Llano de Barcelona», sobre el que se asienta la Ciudad Condal; el «Prat», región de tierras bajas aluviales y notable riqueza agrícola y aviar; la «Marina de Poniente» con los acantilados de las Costas de Garraf; y, finalmente, algo más al interior y al S de «La Noya» la gran zona vinícola y cerealística del «Panadés» con centro en Villafranca y en San Sadurní de Noya (elaboración de champañas).
Al E de los Llanos de Urgel y entre una serie de sierras que proporcionan un paisaje variado en el que abundan los árboles y viñedos, aparecen la comarca de la «Conca de Barberá» con su centro en Montblanch. Hacia la costa el terreno se hace más llano y aparecen las comarcas agrícolas del «Campo de Tarragona» y «Panadés», regadas por los ríos Francolí y Gayá. En el valle del río Ciurana, y con centro en Falset, está el «Priorato», de vinos famosos. La zona situada a la derecha del Ebro en la provincia tarraconense se la reparten entre la llamada «Tierra Alta», región oleícola de relieve quebrado que se relaciona con el Maestrazgo levantino, y el «Delta», la gran comarca arrocera que tiene por centros a Tortosa y Amposta.
Para más información ver: Cataluña (Región De España).
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