La palabra boñiga se refiere al excremento de animales, especialmente del ganado vacuno.
Este término es común en el ámbito rural y agrícola, donde la boñiga se utiliza no solo como un desecho, sino también como un valioso abono para enriquecer el suelo.
Su uso en la agricultura sostenible resalta la importancia de los desechos orgánicos en la fertilización natural, contribuyendo así a un ciclo ecológico saludable.