El término servilismo se refiere a una sumisión ciega y a la adulación hacia una autoridad, manifestando un sometimiento total que puede resultar despreciable.
Este concepto también tiene una connotación histórica, al asociarse con los servilones del siglo XIX, quienes defendían la monarquía absoluta.
En ambos casos, el servilismo implica una falta de autonomía y una entrega incondicional a un poder superior.