Sus colores amarillo pálido y ámbar se logran mediante el secado al horno de la infusión de cebada, fermentada a medianas o bajas temperaturas. La cerveza se obtiene por el proceso llamado de «fermentación alta», en que la levadura sube a la superficie del caldo.
El uso del lúpulo en su elaboración se remonta al siglo xvi, en que los ingleses siguieron el ejemplo de los europeos que venían empleándolo desde hacía siglos, para aumentar el poder de conservación de la bebida y proporcionarle un sabor acre.
El lúpulo se agrega de ordinario al caldo antes de ser introducido en la bodega para su fermentación, si bien, en ocasiones, puede añadirse una vez terminada.
En la fase final se añade a la cerveza malta fuerte para que se produzca el dióxido de carbono que proporciona la espuma a la bebida.
El contenido alcohólico de ésta es de un 6 % aproximadamente. Se fabrican diferentes tipos.
De su antigüedad da idea el hecho de ser mencionada en los anales ingleses, ya en el siglo VII.
Enviar comentario o duda sobre «ale»
También puedes usar el asistente de IA si prefieres una respuesta inmediata.