Al analizar las aguas bacteriológicamente para determinar si son potables no se intenta aislar los organismos patógenos. Su separación es a menudo difícil a causa de su número reducido. Las pruebas tienen más bien por objeto detectar las bacterias coliformes. La presencia de estos organismos, abundantes en las heces, indica contaminación de aguas residuales o residuos humanos.
Las aguas residuales —la exudación cloacal de una ciudad— contienen residuos humanos o industriales portadores de bacterias que a menudo suman millones y que descomponen la materia orgánica en elementos como el amoniaco y el anhídrido sulfuroso que tienen olores fétidos. Gomo las aguas residuales contienen deyecciones humanas procedentes de toda la comunidad, pueden también hallarse contaminadas de organismos patógenos.
El objeto primordial del tratamiento de las aguas de albañal es conseguir una descomposición de los desperdicios orgánicos en condiciones controladas de suerte que desaparezcan los olores fétidos y otros rasgos indeseables. Una vez producidos compuestos como el amoniaco y el sulfhídrico, sufren la oxidación de las bacterias y forman compuestos estables que carecen de olor y no separan el oxígeno del agua. Cuando las aguas residuales no purificadas vierten en una corriente, las bacterias que descomponen la materia orgánica consumen el oxígeno disuelto en la corriente en perjuicio de sus pobladores vivos, cuya vida en el agua hacen imposible.
Para más información ver: bacteriología.
Enviar comentario o duda sobre «bacterias: agua y aguas residuales»
También puedes usar el asistente de IA si prefieres una respuesta inmediata.