Las costas meridionales del Báltico son bajas y arenosas y en algunos sitios aparecen rodeadas de lagunas someras. Estos grandes lagos costeros, localmente llamados haffs, quedan separados del mar abierto por grandes bancos ondulados de sedimentos acumulados por la corriente, denominados nerungs. Los principales son el Stettiner Haff, entre Alemania y Polonia, la laguna del Vístula (Friches Haff o Vislinski Zaliv), entre Polonia y Rusia, y el lago de Curlandia (Ku-risches Haff o Zurski Zaliv). El Báltico es poco profundo, pues mide una media de 100 m, aunque en las proximidades de la isla de Gotland se han registrado profundidades de 700 m. El Báltico recibe el caudal de numerosos arroyos y ríos, de los cuales los más caudalosos son el Neva, Dvina o Duna, Neman (Memel), Pregel, Vístula, Oder, Gota, Lule y Torne. En invierno, los golfos más pequeños, especialmente en la zona septentrional, se congelan y dificultan la navegación, que sólo es posible con ayuda de rompehielos. En los inviernos más crudos el Golfo de Botnia se hiela por completo alrededor de las costas mientras la parte central queda abierta, aunque el hielo arrastrado por la corriente pone obstáculos a la navegación. Por término medio la parte N del Golfo de Botnia no es navegable entre cuatro y siete meses del año. El Golfo de Finlandia queda cerrado por el hielo unos cinco meses. Las mareas del Báltico, especialmente al E de las islas danesas, son apenas perceptibles. El contenido en sal de sus aguas es muy bajo. En la península soviética (antigua Prusia oriental), entre los lagos de Curlandia y Vístula, existen los depósitos de ámbar más grandes del mundo, conocidos ya por los fenicios.
De las numerosas islas, son las principales: Sjaelland (Selandia), Fionia, Langeland, Laaland (Lolandia), Falster, Möen, Als (Alsen), Bornholm y otras del grupo danés; Fehmarn y Rügen, pertenecientes a Alemania; Usedom, germanopolaca; Wolin (Wollin), de Polonia; Khiuma (Dagö o Hiiumaa) y Sarema (Saare, Ezel u Osel) de Rusia; las islas Aland de Finlandia; y Gotland, Oland y Faro, de Suecia.
Comercialmente el Báltico es muy importante para el N de Europa. Los puertos principales son: Copenhague, en Dinamarca; Kiel y Lübeck, en Alemania; Gdynia, Stettin (Szczecin) y Danzig (Gdaúsk), en Polonia; Leningrado, Riga y Königsberg (Kaliningrado), en Rusia; Helsinki, en Finlandia; y Malmö, Karlskrona y Estocolmo, en Suecia. Véase Bálticos, Países.
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