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El ácido bórico es un cuerpo blanco en forma de escamas nacaradas solubles en el agua. Se usa en la industria y en Medicina como antiséptico.
El ácido bórico es un compuesto cristalino o pulverulento, incoloro e inodoro, de fórmula H3BO3, soluble en agua, que tiene una densidad de 1,5 y funde a unos 170°C.
Calentado a 100-105°C, cede una molécula de agua y se transforma en ácido metabórico; a temperaturas más altas se convierte sucesivamente en ácido pirobórico y anhídrido bórico.
Se reconoce por el color amarillo verdoso característico que da en el ensayo a la llama.
El producto comercial, obtenido en los mismos yacimientos que el bórax, se utiliza mucho en la fabricación de esmaltes para alfarería y cerámica; el vidrio pyrex contiene una notable cantidad de anhídrido bórico.
El ácido bórico se emplea también como protector de la madera contra la intemperie, como ignífugo para tejidos, en el cementado de aceros y en la preparación de jabones y cementos.
La medicina emplea el ácido bórico en polvos suavizantes para uso externo y sus soluciones en colirios y en antisépticos suaves.
Aunque se ha comprobado que los productos poseedores de una elevada proporción de ácido bórico pueden resultar tóxicos, las muertes de niños que en principio se atribuyeron a la absorción de polvos bóricos comerciales obedecen en realidad a la inyección o ingestión accidentales de soluciones concentradas de ácido bórico.
Investigaciones exhaustivas no han podido atribuir un solo fallecimiento al empleo de polvos infantiles cuyo contenido en ácido bórico no excediera del 5 %.
Resulta fácil preparar una solución dentro de este margen de seguridad, pues a temperatura ambiente sólo se disuelve el ácido bórico preciso para producir una solución al 5 %; el exceso se deposita en el fondo. Basta, pues, filtrar el líquido y conservarlo para su empleo en el momento adecuado.
Los polvos al ácido bórico actúan como neutralizadores que reducen la alcalinidad y protegen la piel del niño; pueden también neutralizar parte del amoniaco producido en la orina.
Además de sus usos industriales y medicinales, el ácido bórico también se utiliza en numerosas aplicaciones domésticas. Por ejemplo, se emplea como insecticida para controlar plagas de hormigas, cucarachas, pulgas y termitas, entre otros insectos. Su acción es principalmente deshidratante, lo que provoca daños en los exoesqueletos de los insectos y les causa la muerte.
El ácido bórico también es conocido por sus propiedades fungicidas y puede utilizarse para prevenir o tratar infecciones fúngicas en plantas. Se utiliza en soluciones diluidas como un fungicida foliar o se puede aplicar directamente sobre las raíces de las plantas.
En el campo de la cosmética, el ácido bórico se utiliza en la elaboración de cremas y lociones para el cuidado de la piel debido a sus propiedades antisépticas y astringentes. También se emplea en la producción de productos de higiene personal, como desodorantes y talcos para pies, debido a sus propiedades antimicrobianas y absorbentes.
El ácido bórico ha sido objeto de debate debido a sus posibles efectos tóxicos en el organismo humano. Si bien su uso seguro está comprobado en las concentraciones adecuadas, su ingestión o exposición en altas cantidades puede causar irritación en la piel, los ojos y las vías respiratorias. Además, su uso durante el embarazo y la lactancia debe ser evitado debido a posibles efectos perjudiciales para el feto o el bebé.
El ácido bórico es un compuesto cristalino o pulverulento, incoloro e inodoro, de fórmula H3BO3, soluble en agua, que tiene una densidad de 1,5 y funde a unos 170°C.
Calentado a 100-105°C, cede una molécula de agua y se transforma en ácido metabórico; a temperaturas más altas se convierte sucesivamente en ácido pirobórico y anhídrido bórico.
Se reconoce por el color amarillo verdoso característico que da en el ensayo a la llama.
El producto comercial, obtenido en los mismos yacimientos que el bórax, se utiliza mucho en la fabricación de esmaltes para alfarería y cerámica; el vidrio pyrex contiene una notable cantidad de anhídrido bórico.
El ácido bórico se emplea también como protector de la madera contra la intemperie, como ignífugo para tejidos, en el cementado de aceros y en la preparación de jabones y cementos.
La medicina emplea el ácido bórico en polvos suavizantes para uso externo y sus soluciones en colirios y en antisépticos suaves.
Aunque se ha comprobado que los productos poseedores de una elevada proporción de ácido bórico pueden resultar tóxicos, las muertes de niños que en principio se atribuyeron a la absorción de polvos bóricos comerciales obedecen en realidad a la inyección o ingestión accidentales de soluciones concentradas de ácido bórico.
Investigaciones exhaustivas no han podido atribuir un solo fallecimiento al empleo de polvos infantiles cuyo contenido en ácido bórico no excediera del 5 %.
Resulta fácil preparar una solución dentro de este margen de seguridad, pues a temperatura ambiente sólo se disuelve el ácido bórico preciso para producir una solución al 5 %; el exceso se deposita en el fondo. Basta, pues, filtrar el líquido y conservarlo para su empleo en el momento adecuado.
Los polvos al ácido bórico actúan como neutralizadores que reducen la alcalinidad y protegen la piel del niño; pueden también neutralizar parte del amoniaco producido en la orina.
Además de sus usos industriales y medicinales, el ácido bórico también se utiliza en numerosas aplicaciones domésticas. Por ejemplo, se emplea como insecticida para controlar plagas de hormigas, cucarachas, pulgas y termitas, entre otros insectos. Su acción es principalmente deshidratante, lo que provoca daños en los exoesqueletos de los insectos y les causa la muerte.
El ácido bórico también es conocido por sus propiedades fungicidas y puede utilizarse para prevenir o tratar infecciones fúngicas en plantas. Se utiliza en soluciones diluidas como un fungicida foliar o se puede aplicar directamente sobre las raíces de las plantas.
En el campo de la cosmética, el ácido bórico se utiliza en la elaboración de cremas y lociones para el cuidado de la piel debido a sus propiedades antisépticas y astringentes. También se emplea en la producción de productos de higiene personal, como desodorantes y talcos para pies, debido a sus propiedades antimicrobianas y absorbentes.
El ácido bórico ha sido objeto de debate debido a sus posibles efectos tóxicos en el organismo humano. Si bien su uso seguro está comprobado en las concentraciones adecuadas, su ingestión o exposición en altas cantidades puede causar irritación en la piel, los ojos y las vías respiratorias. Además, su uso durante el embarazo y la lactancia debe ser evitado debido a posibles efectos perjudiciales para el feto o el bebé.
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