Compuesto de un átomo o radical electronegativo y uno o varios átomos de hidrógeno que pueden substituirse por átomos o radicales electropositivos. Son substancias que en solución acuosa se comportan como si estuvieran disociadas en dos o más partículas portadoras de cargas eléctricas. La partícula de hidrógeno con carga positiva o ion hidrógeno (H+) es característica de todas las soluciones acuosas de los ácidos y les confiere varias de sus características: sabor agrio, capacidad para reaccionar con los metales más activos liberando Hidrógeno gaseoso, capacidad para reaccionar con las bases para formar sales y agua, capacidad, en fin, para alterar el color de ciertas substancias denominadas indicadores (los ácidos cambian a rojo el color azul del Tornasol en las soluciones acuosas). Véase Indicadores.
Muchos ácidos se encuentran libres en la naturaleza. El contenido ácido de los limones, naranjas y otros frutos cítricos les confiere su sabor particular. El vino transformado en Vinagre debe su áspero sabor al Ácido acético formado. Numerosos son, sin embargo, los ácidos sintetizados por los químicos.
- Clasificación de los ácidos.
Los ácidos pueden clasificarse en dos grandes grupos: inorgánicos y orgánicos. Los primeros son compuestos hidrogenados de metaloides distintos del carbono, capaces de liberar en soluciones acuosas iones hidrógeno. Los ácidos orgánicos son compuestos de carbono que contienen grupos característicos capaces de suministrar iones hidrógeno (H+) en soluciones acuosas. El grupo de elementos más característico de los orgánicos es el carboxilo, radical monovalente ácido, representado por — COOH. Este radical condene un ion hidrógeno potencial o «remplazable». Otra clasificación de los ácidos es la de monobásicos, dibásicos y tribásicos, según el número de átomos reemplazables de que dispongan en cada molécula. Los ácidos que, como el clorhídrico (ClH), poseen un ion hidrógeno por molécula son clasificados como monobásicos. El ácido sulfúrico (SO4H2) es dibásico, pues tiene dos iones hidrógeno por molécula, mientras el ácido fosfórico (po4h3) está conceptuado como tribásico. Este sistema de nomenclatura implica que un ácido dibásico requiere dos equivalentes químicos de una base para reaccionar totalmente y formar sal y agua (v. Acidez y neutralización).
Los ácidos inorgánicos se clasifican a veces en dos grupos: hidrácidos o binarios y oxácidos, que son generalmente ternarios. Los primeros resultan de la unión del hidrógeno con otro elemento para formar substancias con características ácidas. Tales son, por ejemplo, el clorhídrico (ClH) y el fluorhídrico (FH). Todos ellos contienen el sufijo «hídrico» en sus nombres. Los ácidos oxácidos contienen, además de hidrógeno, oxígeno y otro elemento, como por ejemplo el azufre en el caso del ácido sulfúrico (so4h2). Como algunos elementos forman más de un ácido ternario, es necesario utilizar diversos prefijos y sufijos para designar tales compuestos, distintos pero relacionados entre sí. Por ejemplo, los ácidos formados por el cloro son: clorhídrico (ClH), hipocloroso (ClOH), cloroso (clo2h), dórico (clo3h) y perclórico (clo4h).
Se conocen los siguientes ácidos fosfóricos: ortofosfórico, pirofosfórico, metafosfórico, hipofosfórico e hipofosforoso. Véase Fosfóricos, Acidos.
Los ácidos pueden ser fuertes y débiles.
Ácidos fuertes son los que se disocian (se ionizan en soluciones acuosas) considerablemente en iones hidrógeno de carga positiva (cationes) y partículas de carga negativa (aniones). Acidos como el clorhídrico (ClH), nítrico (no3h) y sulfúrico (SO4h2) están calificados de fuertes. Otros ácidos, como el acético (ch3cooh) y el carbónico (co3h2), que apenas experimentan disociación, son los llamados débiles. Ahora bien, el término «ácido débil» no implica que la substancia no sea tóxica o corrosiva, pues el Acido cianhídrico (CNH) es muy débil, pero sumamente tóxico.
A efectos de indicar el contenido en ácido de las soluciones aciduladas se las denomina concentradas o diluidas. Según ello, soluciones concentradas son las que contienen una gran proporción de ácido en el agua (el disolvente más utilizado) y soluciones diluidas, las que tienen gran proporción de disolventes. Algunos ácidos concentrados, como el sulfúrico o el nítrico, son considerablemente cáusticos.
Un ácido concentrado no puede experimentar ionización total; por ello, su acción sobre los metales es generalmente menos fuerte que cuando se encuentra algo diluido. Por añadidura, algunos ácidos concentrados actúan de forma distinta a como lo hacen sus soluciones diluidas. El ácido sulfúrico, caliente y concentrado, actúa como agente oxidante; por ejemplo, reacciona con el hierro para formar agua, anhídrido sulfuroso y sulfato férrico. Sin embargo, el ácido sulfúrico diluido reacciona con el hierro para formar gas hidrógeno y sulfato ferroso.
- Formación de ácidos.
Muy diversas son las formas en que pueden obtenerse los ácidos. Los binarios pueden formarse por unión directa de los elementos. El hidrógeno, al arder en una atmósfera de cloro, produce cloruro de hidrógeno.
Muchos óxidos de metaloides, combinados con el agua, forman ácidos. El bióxido de carbono (anhídrido carbónico), disuelto en agua, se combina con ella para formar ácido carbónico.
Los óxidos de metaloides que, combinados con el agua, forman ácidos reciben el nombre de «anhídridos».
Los ácidos que se vaporizan fácilmente (ácidos volátiles) pueden prepararse mediante una dofcle descomposición en la que intervengan ácido sulfúrico para suministrar el hidrógeno y una sal que contenga el radical negativo del ácido que se desea obtener.
Los hidróxidos de ciertos metales (aluminio y cinc) pueden actuar como ácidos y como bases (v. Compuestos anfóteros). Otras substancias, corrientemente no clasificadas como ácidos, presentan con frecuencia propiedades características de los ácidos; por ejemplo, algunos alcoholes, fenoles y el acetileno tienen la propiedad de formar sales metálicas.
Antídotos contra el envenenamiento por ácidos. La mayoría de los ácidos son corrosivos y muchos de ellos tóxicos al ser ingeridos. En caso dé envenenamiento con ácido clorhídrico, sulfúrico o nítrico debe administrarse inmediatamente crema de magnesia, agua de cal u óxido magnésico. Ingiérase leche, clara de huevos ó 5 g de albúmina de huevo en agua fría, pero no carbonatas. Una vez que el ácido parezca haber sido neutralizado, debe administrarse una cucharada de aceite mineral cada 15 m hasta tres o cuatro dosis. Es fundamental la atención médica inmediata.
En quemaduras cutáneas producidas por ácidos debe procederse a lavar perfectamente con agua y luego con una solución de bicarbonato sódico al 5 % la zona afectada y aplicar a continuación alguna pomada a base de picrato de butesina, algún ungüento bórico o vaselina esterilizada.
Los ojos afectados por los ácidos deben ser lavados inmediatamente con agua y agua de cal. Todos los tipos de quemaduras por ácidos requieren inmediatamente asistencia facultativa.
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Ácidos Industirales: os ácidos son materia prima fundamental en la industria moderna. El ácido sulfúrico es, en realidad, tan esencial a la industria que las estadísticas de su consumo se consideran índice exacto de la situación mercantil. Los economistas ven en el descenso de su venta el augurio cierto d... Para seguir leyendo ver:
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