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en checo, polaco y ruso Karpaty, en rumano Carpatii. Cordillera de Europa central, una de las más importantes del continente. Describe un gran semicírculo, que desde el Danubio, al E de Viena, se prolonga por la frontera de Checoslovaquia y Polonia, SO de Ucrania y Rumania, tuerce bruscamente al N de Bucarest en dirección O y vuelve al Danubio en los Alpes de Transilvania, en las Puertas de Hierro, que forman la frontera rumano-serbia. Longitud total, casi 1600 km; anchura, entre 30 y 250 kilómetros.
Geológicamente vinculados al levantamiento alpino, están constituidos en lo fundamental por plegamientos terciarios de arenisca o fiysch en las capas externas y en su irregular constitución interna por rocas cristalinas discontinuas, a veces cubiertas de sedimentos cretáceos. Además de las montañas de plegamiento, presentan bloques orográficos aislados y, a diferencia de los Alpes, su tránsito no ofrece mayores dificultades, pues están cruzados por varios pasos de no mucha altitud, particularmente el Jablunkov, en Rep. Checa; Dukla, en Polonia; Yablonitse, en Ucrania; Pedreal y Turnu Rosu, en Rumania. Los Cárpatos alcanzan sus mayores elevaciones en el majestuoso Gran Tatra, que, además del pico culminante del sistema, el Gerlach (2662 m), en el O de Rep. Checa, posee otros coronados de nieves eternas y superiores a los 2500 m. Los Alpes de Transilvania, casi tan elevados como el Gran Tatra y al igual que él sometidos a intensa glaciación, culminan en el Negoi (2544 metros).
Aunque constituyen una sola unidad morfológica, suelen dividirse en Cárpatos Orientales y Occidentales y a veces Septentrionales, Meridionales y Centrales. De O a E sus principales relieves son los Pequeños Cárpatos y Cárpatos Blancos, en el centro de Checoslovaquia; los Beskides Orientales y Occidentales y los Montes Tatra, en la frontera de Rep. Checa y Polonia; y, por último, los Montes Rodna y Alpes de Transilvania, en Rumania.
Salvo en las altitudes extremas, los Cárpatos están cubiertos generalmente por extensiones boscosas de árboles deciduos y latifoliados en las elevaciones inferiores, como el haya y el roble, y de variedades coniferas en las superiores. Aunque son numerosos los minerales valiosos que encierran —petróleo hierro, magnesita, bauxita, mercurio, cobre, plata, oro, pirita, sal y carbón—, la región, cuya densidad demográfica es escasa, no tiene gran importancia económica. La estratégica, en cambio, ha sido preeminente tanto en campañas de siglos anteriores como en las dos guerras mundiales.
Geológicamente vinculados al levantamiento alpino, están constituidos en lo fundamental por plegamientos terciarios de arenisca o fiysch en las capas externas y en su irregular constitución interna por rocas cristalinas discontinuas, a veces cubiertas de sedimentos cretáceos. Además de las montañas de plegamiento, presentan bloques orográficos aislados y, a diferencia de los Alpes, su tránsito no ofrece mayores dificultades, pues están cruzados por varios pasos de no mucha altitud, particularmente el Jablunkov, en Rep. Checa; Dukla, en Polonia; Yablonitse, en Ucrania; Pedreal y Turnu Rosu, en Rumania. Los Cárpatos alcanzan sus mayores elevaciones en el majestuoso Gran Tatra, que, además del pico culminante del sistema, el Gerlach (2662 m), en el O de Rep. Checa, posee otros coronados de nieves eternas y superiores a los 2500 m. Los Alpes de Transilvania, casi tan elevados como el Gran Tatra y al igual que él sometidos a intensa glaciación, culminan en el Negoi (2544 metros).
Aunque constituyen una sola unidad morfológica, suelen dividirse en Cárpatos Orientales y Occidentales y a veces Septentrionales, Meridionales y Centrales. De O a E sus principales relieves son los Pequeños Cárpatos y Cárpatos Blancos, en el centro de Checoslovaquia; los Beskides Orientales y Occidentales y los Montes Tatra, en la frontera de Rep. Checa y Polonia; y, por último, los Montes Rodna y Alpes de Transilvania, en Rumania.
Salvo en las altitudes extremas, los Cárpatos están cubiertos generalmente por extensiones boscosas de árboles deciduos y latifoliados en las elevaciones inferiores, como el haya y el roble, y de variedades coniferas en las superiores. Aunque son numerosos los minerales valiosos que encierran —petróleo hierro, magnesita, bauxita, mercurio, cobre, plata, oro, pirita, sal y carbón—, la región, cuya densidad demográfica es escasa, no tiene gran importancia económica. La estratégica, en cambio, ha sido preeminente tanto en campañas de siglos anteriores como en las dos guerras mundiales.
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