Entre los cultivadores de este gongorismo de la arquitectura destacan José Churriguera (1665-1725), que dejó muestras magníficas de su arte en Madrid (Mausoleo de María Luisa, 1689; la puerta de la iglesia de San Sebastián; la de la Academia de Bellas Artes de San Fernando; la iglesia de San Cayetano, concluida por Ribera; la fachada de la iglesia de Santo Tomás; la planificación de toda una ciudad, el Nuevo Baztán, en Loeches) y en Salamanca (torre de la Catedral Nueva; retablo de San Esteban, 1693; Casas
Consistoriales, 1720-33); Joaquín Churriguera (1674-1724), hermano de José, autor de la cúpula de la Catedral y de las Calatravas de Salamanca; Alberto Churriguera (1676-1740), hermano de los anteriores y tal vez superior a ellos, genial creador de la fachada de la Catedral de Valladolid, el trascoro y sillería de la Catedral Nueva de Salamanca y la Plaza Mayor de ésta, que pasa por ser la más bella de España; Jerónimo Churriguera (m. 1731), hijo de José, que, en colaboración con su hermano Nicolás, erigió en Madrid la cúpula de la iglesia de Santo Tomás, que se derrumbó en 1725; el incomparable pintor, escultor y arquitecto Alonso Cano (1601-67), que levantó la fachada de la Catedral de Granada; Pedro Ribera, desaforado en sus libertades expresivas, como lo demuestran el Hospicio de San Fernando, el cuartel del Conde-Duque, el puente de Toledo, la iglesia de Benedictinos de Montserrat, todo ello en Madrid; José Jiménez Donoso (1626-90), que también embelleció la capital de España con hermosas obras: iglesia de San Luis, portada de la iglesia de la Santa Cruz, retablos de las iglesias de San Basilio y del convento de la Victoria; Narciso Tomé, que expresó su recia personalidad en el retablo mayor de la Catedral de León, en el famoso Transparente -joya del churriguerismo- de la de Toledo y en la Universidad de Valladolid; Fernando de las Casas y Novoa, maestro mayor de la Catedral de Santiago de Compostela, cuyo Pórtico de la Gloria cubrió con el Obradoiro (1783); fray Manuel Vázquez, autor de la sacristía de la Cartuja de Granada; y Figueroa, que levantó en Sevilla la fachada del Palacio de San Telmo.
Enviar comentario o duda sobre «churrigueresco (estilo)»
También puedes usar el asistente de IA si prefieres una respuesta inmediata.