Debido a su situación tropical y a la presencia de grandes masas de agua cálida, las Antillas tienen un clima extraordinariamente cálido, con medias anuales superiores a los 25 °C y una oscilación térmica a lo largo del año muy reducida, que hace sentir muy poco el tránsito de las estaciones.
La humedad es muy grande y la caída de precipitaciones supera normalmente los 1000 mm; la lluvia se reparte en dos estaciones, un invierno seco y un verano húmedo.
Fenómenos muy característicos de clima antillano son los ciclones, formados por tempestades giratorias que se desplazan durante varios días seguidos a velocidades de 25 a 30 km/h; en ellos hay que distinguir dos zonas, el ojo del ciclón, en calma absoluta, y la periferia, integrada por vientos violentos y lluvias torrenciales; se suelen formar a finales del verano y comienzos del otoño; ejercen efectos catastróficos sobre la población y la economía de las islas, como el Gran Huracán de 1780, que ocasionó más de 10000 muertos en Martinica.
Dentro de la uniformidad general del clima antillano cabe distinguir algunos matices. La presencia de los alisios origina dos zonas pluviométricas bien diferenciadas: en las expuestas a los vientos, las lluvias superan a veces los 2000 mm; en las restantes, la lluvia no suele pasar de los 1000 mm y, a veces, se precisa el regadío.
La altitud también ocasiona diferencias considerables: por encima de los 1000 m el clima es muy similar al de los países templados.
Para más información ver: Isla Antillas.
Enviar comentario o duda sobre «clima de las Antillas»
También puedes usar el asistente de IA si prefieres una respuesta inmediata.