Las piezas de acero que han de cromarse se introducen en un recipiente que contiene una mezcla de cromo o ferrocromo en polvo y alúmina. Se extrae el aire del recipiente o se substituye por un gas inerte; luego se calienta a una temperatura de 1300 a 1405 °C. durante tres o cuatro horas. Los átomos del cromo se expanden en el acero y forman una capa superficial de acero aleado con cromo.
El cromado proporciona una buena protección anticorrosiva, pero se puede reemplazar por acero especial anticorrosivo. Véase Anticorrosivos.
Enviar comentario o duda sobre «cromado»
También puedes usar el asistente de IA si prefieres una respuesta inmediata.