Esta acepción se refiere a las características, comportamientos o actitudes que eran típicos de los fariseos, un grupo religioso y político judío activo en Palestina durante el segundo templo de Jerusalén (aproximadamente entre 515 a.C. y 70 d.C.).
Los fariseos eran conocidos por su estricta observancia de la ley judía, tanto escrita como oral, y por su influencia en la vida social y religiosa de la época.
A menudo, esta acepción se utiliza para describir actitudes que enfatizan la observancia rigurosa de las normas religiosas o morales.
Ejemplos de uso: "Su comportamiento farisaico en las reuniones le hacía destacar por su rigidez en seguir las tradiciones".
"La actitud farisaica de algunos miembros de la comunidad no siempre se correspondía con sus acciones en la vida cotidiana".
En sentido figurado, "farisaico/a" se utiliza para describir a una persona que actúa con hipocresía, es decir, alguien que finge poseer cualidades, sentimientos o creencias que en realidad no tiene, especialmente en materias de moralidad y religión.
También puede referirse a alguien que muestra un orgullo desmedido por sus propias virtudes o logros, menospreciando a los demás.
Esta acepción capta la crítica hacia los fariseos presente en varios textos bíblicos, donde se les acusa de ser ostentosos en su práctica religiosa y de buscar la admiración pública más que la verdadera piedad.
Ejemplos de uso: "Su actitud farisaica lo llevó a criticar a los demás sin mirar sus propios defectos".
"La vanidad farisaica de presumir sus donaciones a caridad solo buscaba el aplauso de la comunidad".
Enviar comentario o duda sobre «farisaico»
También puedes usar el asistente de IA si prefieres una respuesta inmediata.