En esta acepción, "malicia" se refiere a la tendencia o disposición hacia el mal, la maldad o la perversidad.
Se relaciona con la intención de causar daño o perjuicio a otros de manera consciente y deliberada.
Ejemplos de uso: "La malicia de sus acciones quedó evidente cuando se descubrieron sus verdaderas intenciones"
"Tener malicia".
En este contexto, "malicia" se refiere a la inclinación a realizar bromas que pueden tener un tono picante, irónico o incluso un poco hiriente.
Se trata de un tipo de humor que busca sorprender o incomodar a alguien mediante la burla o la ironía.
Ejemplo de uso: "Su malicia para hacer bromas le ha ganado fama de ser un bromista temido en el grupo".
En esta acepción, "malicia" se refiere a la maldad o mala intención en las acciones de una persona. Se relaciona con la tendencia a actuar de manera perjudicial, cruel o deshonesta.
Ejemplo de uso: "La malicia con la que actuó el villano en la película lo convirtió en un personaje temido por todos".
En este sentido, "malicia" se refiere a la capacidad para percibir con agudeza las situaciones, así como para actuar con astucia y sutileza.
Se relaciona con la habilidad para detectar intenciones ocultas o para desenvolverse con destreza en situaciones complicadas.
Ejemplos de uso: "niño de mucha malicia"
"El detective demostró su malicia al descubrir el engaño con tan solo unos detalles aparentemente insignificantes".
En este contexto coloquial, "malicia" se refiere a la desconfianza o sospecha que se tiene hacia algo o alguien. Implica estar alerta ante posibles engaños o situaciones problemáticas.
Ejemplos de uso: "tener malicia de algo".
"Siempre tengo malicia de las ofertas demasiado buenas para ser verdad".
Enviar comentario o duda sobre «malicia»
También puedes usar el asistente de IA si prefieres una respuesta inmediata.