Las montañas del Atlas se extienden al N del país y están formadas por dos cordilleras de plegamiento: la septentrional, llamada Tell o Atlas Menor, y la meridional, llamada Atlas Mayor o Sahariano.
Entre ambas queda la meseta o altiplanicie interior. Al S del Atlas Mayor comienza el desierto de Sahara, que ocupa la mayor parte del país y presenta un relieve muy variado, por la presencia de antiguas montañas, muy trabajadas por la erosión eólica.
Desde el litoral al interior cabe distinguir: las pequeñas llanuras costeras, muy reducidas por la proximidad de las montañas al Mediterráneo; el Tell; las mesetas altas con sus depresiones, cubiertas en parte de lagos salados; el Atlas Mayor; y la zona desértica.
El Tell o Atlas Menor es una sucesión de valles y montañas e incluye la pequeña extensión de tierras bajas del litoral. Hay abundante regadío en esta región y en ella se concentra gran parte de la agricultura, así como la mayor parte de la población. Está constituido el Tell por un sistema montañoso de plegamiento, que se prolonga en Marruecos por las montañas del Rif y que rebasa en algunos puntos los 2000 m, siendo el punto culminante el Djurdjura o Jurjura, a 2308 m.
En muchos lugares las montañas se extienden hasta la misma costa, lo que reduce las llanuras costeras y determina un litoral rocoso y muy escarpado, en el que existen pocos buenos puertos naturales. En este litoral destacan las bahías, ensenadas y puertos de Orán, Mos-taganem, Argel, Bugía, Philippeville y Bona (Bóne).
Entre el Tell y el Atlas Mayor se encuentran las mesetas, tierras altas y esteparias que se alargan en sentido más o menos paralelo al litoral. De E a O atraviesan la altiplanicie una serie de lagunas saladas, llamadas «chotis» por los naturales, situadas algunas a más de 800 m de altitud.
Más al interior, y como separación entre la Argelia septentrional y el inmenso desierto del Sahara, está situada la cordillera del Atlas Mayor, también montañas de plegamiento, que como el Tell discurre en sentido casi paralelo al litoral. Su altitud es superior a los 2000 m en algunos puntos, que culminan en los Aures a 2329 m. Al S de esta cordillera comienza el desierto, llanura elevada con numerosas depresiones (algunas de las cuales contienen también lagunas saladas) e interrumpida por macizos montañosos, como los de Ahaggar (2200 m), Tidefest, Muidir y la meseta de Tademait.
El Sahara argelino es un desierto de superficie rocosa o arenosa, pero no totalmente carente de agua, pues los pozos y arroyos de las zonas montañosas dan origen a la formación de oasis, diseminados por toda la región, especialmente en su zona oriental.
Los ríos argelinos conservan un caudal casi regular en el N montañoso, e incluso en esa zona sufren una desecación, parcial o completa, durante el periodo casi totalmente seco del verano. En las regiones áridas y en las saharianas los ríos sólo cobran vida con las precipitaciones esporádicas, pero durante la mayor parte del año carecen de agua y sus álveos secos (llamados uadis o wadis) caracterizan esta parte de África.
Muchos ríos del interior no desembocan en el mar, sino que desaguan en las depresiones del terreno, donde, al desecarse por evaporación, dan lugar a la formación de marjales y lagunas salobres. Ninguno de los ríos argelinos es navegable; incluso los de la parte septentrional suelen tener la sección inferior cubierta de lodo; no obstante, sus aguas suministran en cambio una valiosa fuente de irrigación.
Para más información ver: Argelia.

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