Se emplea música de violín, guitarra huapanguera y una jarana o vihuela. Quien canta, empleando poesías conocidas como trovas, suele también tocar la guitarra.
El son profano proyecta alegría y movimiento, y puede bailarse. En cambio el son divino es más calmado, respetuoso, con resonancias de minuete y su canto se dedica a Dios o a los santos, no se baila.
Algunos grandes intérpretes son Antonio Escalante Hinojosa, Francisco Berrones, Antonio García, Guillermo Velázquez y el Dr. Chessani.
Enviar comentario o duda sobre «son arribeño»
También puedes usar el asistente de IA si prefieres una respuesta inmediata.