En la cultura hondureña, la tecina era una figura común en los hogares tradicionales. Era una mujer empleada para realizar las labores domésticas más exhaustivas, como hacer tortillas a mano o moler el maíz para preparar alimentos. Su nombre, "tecina", proviene del náhuatl, idioma que era hablado por los ancestros de los pueblos indígenas de Honduras.
Su labor principal estaba centrada en la cocina, donde pasaba gran parte de su tiempo cocinando, preparando alimentos y asegurándose de que la despensa estuviera abastecida. Además, también se encargaba de la limpieza, lavado de ropa y otras tareas del hogar.
♦ No confundir con "tesina".
Enviar comentario o duda sobre «tecina»
También puedes usar el asistente de IA si prefieres una respuesta inmediata.