Situada en la desembocadura del río homónimo, conjuga la importancia política como capital de la colonia con la económica, derivada en gran parte de su puerto y su interés turístico. Una barrera de arrecifes deja entre ellos y la costa un estrecho y tortuoso canal; éste y la cadena de cayos cubiertos de mangles proporcionan protección a la rada, que de otro modo sería peligrosa. Aun así los barcos tienen que anclar a una distancia que oscila entré 1 y 6,5 km de la costa, según su calado. Principal puerto expedidor de los productos del país, sirve también para dar salida a los obtenidos en la comarca mexicana de Quintana Roo.
Muy interesante es el aspecto turístico, comparables por sus comodidades con los mejores y más lujosos del Caribe, a los que acuden numerosos turistas que encuentran motivos de atracción en la pesca, la visita a las ruinas mayas (de las que pueden contemplarse valiosas esculturas, llamadas del Caracol, en el Baron Bliss Institute), los campos de golf, las pistas de tenis y sobre todo las excursiones a los cayos de la costa.
Los cayos reciben en los días festivos y en los meses de febrero hasta agosto multitud de viajeros, pues las casas de campo son baratas y la pesca ilimitada. Muchas villas disponen incluso de piscinas naturales al amparo de los tiburones, y otros peces peligrosos. Lugar singularmente concurrido es el pequeño Cayo de Saint George, a 14 km al NE de Belize, donde se practica la natación, la pesca y la navegación a vela o a motor. Antigua capital, fue escenario de la batalla que en 1798 estableció en la región la hegemonía inglesa.
El 1 de noviembre de 1961 el huracán Hatie, que alcanzó 160 km/h destruyó el 90 % de los edificios, obligó a la evacuación de casi todos sus habitantes y ocasionó numerosas víctimas.
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