El carbono-14, que se forma en la atmósfera cuando los neutrones de los rayos cósmicos chocan con los núcleos de nitrógeno-14, es un componente de toda la materia viva. Determinando la radiactividad residual de las cenizas de las hogueras de un antiguo campamento o la de las vigas de un viejo edificio, puede decirse cuánto tiempo ha transcurrido desde que los materiales quemados o los árboles de los que se hicieron las vigas eran seres vivos. De un cierto número de átomos de carbono-14, la mitad se desintegran en unos 5600 años, es decir, que el C-14 tiene una vida media de esa duración. Véase Radiactividad, Vida media.
Una serie de acontecimientos de excepcional importancia se inicia al bombardear el U-238 cor neutrones lentos, produciéndose U-239 y rayos gamma.
El U-239 es inestable, tiene una vida media de 23 minutos y se desintegra emitiendo partículas beta para convertirse en un nuevo elemento, el neptunio-239, de símbolo Np-239 o 93Np239, que, a su vez, y con una vida media de 2,3 días, se transforma en plutonio-239, Pu-239 o 94PU239, y partículas beta. Este último es mucho más estable que sus dos predecesores, pues tiene una vida media de 24000 años y se desintegra en U-235 y partículas alfa.
Para más información ver: átomo.
Enviar comentario o duda sobre «bombardeo con neutrones»
También puedes usar el asistente de IA si prefieres una respuesta inmediata.