1
Existen tres tipos corrientes de cerradura: la de cilindro (tumbador de clavija); la de tumbador de palanca (palanca de seguridad); y la de guardas (guardas laterales o terminales fijas). La cerradura de cilindro, en que la obstrucción consiste en una serie de tumbadores de clavija, es de todas la más segura. En la de tumbador o rodete de palanca, la obstrucción consiste en uno o más tumbadores planos, de ordinario pivotados y giratorios, que la llave ha de colocar en determinadas posiciones para que el pestillo funcione. En la cerradura de guardas, la obstrucción consiste en guardas o resaltos fijos, a través de las cuales ha de pasar la llave para que pueda moverse el pasador. Cuatro tipos de llaves se emplean según los diferentes tipos de cerraduras: la redonda y maciza, la plana, la de tambor y la de cerradura de cilindro. La variación en los dientes de la llave y la de los correspondientes tumbadores o guardas de la cerradura reciben el nombre de «cambios»; cuanto más barata y peor sea la cerradura, menor será el número de cambios posibles. En las cerraduras de cilindro el número de cambios es casi ilimitado.
Para más información ver: cerraduras y llaves.
Para más información ver: cerraduras y llaves.
Enviar comentario o duda sobre «cerraduras corrientes del siglo XX»
También puedes usar el asistente de IA si prefieres una respuesta inmediata.