Posteriormente fue obispo de Leszno y hubo de partir de nuevo hacia el exilio, al mismo tiempo que fueron destruidos la mayor parte de sus manuscritos inéditos. Finalmente se estableció en Amsterdam, donde permaneció hasta su muerte.
Los dos principios básicos del método de enseñanza de Comenius eran que todos los conocimientos habían de graduarse cuidadosamente según su comprensibilidad y que los profesores habían de utilizar todas las facultades sensoriales y pasadas experiencias de los alumnos. Con su Janua linguarum reserata, su Vestibulum y su Orbis sensualium pictus (primer libro de texto con grabados de amplia circulación) quiso instruir al lector en la lengua latina, que todavía era la de la erudición y la ciencia, al tiempo que le proporcionaba gran variedad de información útil. En la Didáctica magna esbozó un programa educativo «desde la cuna al sepulcro», que abarcaba desde las escuelas de párvulos a los estudios subsiguientes a la graduación superior. Su pansofismo preconizaba un centro mundial de investigación científica, con libros de texto uniformes para todos los países civilizados. Todas sus teorías vinieron a coincidir en la formulación de su tesis en favor de una iglesia ecuménica o unificada, ya que, si se había ocupado de la reforma educativa, fue impulsado por motivos religiosos. La piedad y la moralidad constituían para él objetivos fundamentales de la educación, juntamente con el conocimiento. Muy adelantado a su época en innumerables aspectos, se distinguió sobre todo por su insistencia en la «universalidad»; mantuvo la teoría de que, si una idea o método son buenos para un grupo y lugar determinados, deben serlo igualmente para todos los grupos y todos los lugares posibles. Véase Educación; Educación audiovisual.
Enviar comentario o duda sobre «Comenius, Juan Amós»
También puedes usar el asistente de IA si prefieres una respuesta inmediata.