La aceptación es, al igual que la oferta, otra declaración de voluntad de carácter recepticio que ha de ser congruente con la oferta y puede ser expresa (comullicándolo así el oferente) o tácita (consumiendo los géneros, aceptando el envío, etc.). Es posible la contraoferta, o sea una declaración de voluntad en que, contestando a una oferta, se indican Condiciones para su aceptación no expresadas en aquélla. La coincidencia de oferta y aceptación señala el momento de la perfección del contrato a partir del cual comienza a producir sus efectos con arreglo a los términos de su conclusión, pero surgen en esté punto interesantes problemas jurídicos.
Para más información ver: contrato.
Enviar comentario o duda sobre «contratos: la oferta y la aceptación»
También puedes usar el asistente de IA si prefieres una respuesta inmediata.