ficial hasta que alcanzan los 25 cm. Las pencas se mantienen blancas amotonando la hierba a cada lado de la fila y repitiendo la operación a medida que la planta crece de forma que sólo queden expuestas las puntas de las hojas. Otras formas de conservar esa blancura son envolver los tallos con papel o limitar las hileras con tablas anchas. La recolección tiene lugar a fines de julio. Las raíces del apio se entregan al mercado desbastadas y dispuestas en forma apuntada, liadas en haces por docenas, en canastas especiales. Para el almacenamiento de las raíces no se las desguarnece. Uno de los métodos más corrientes de almacenamiento en el N de Estados Unidos consiste en enterrar los tallos en trincheras bien drenadas de 30 cm de anchura poco más o menos, con sólo unos centímetros de las cimas por encima del suelo. Una vez llenas las trincheras se cubren con tablones. Los principales enemigos del apio son el añublo y el tizón, que pueden combatirse con caldo bordelés tanto en los semilleros como en el campo.
Para más información ver: apio.
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