1Droga que, en sentido amplio, puede decirse que actúa sobre el sistema nervioso periférico y produce una relajación del músculo esquelético (v. Medicamentos, Clasificación de los medicamentos: Sistema nervioso autónomo, Función), sin embargo, ejerce específicamente su acción sobre la placa neuromuscular, impidiendo la transmisión del impulso nervioso a las fibras musculares. Los indios de las cuencas del Orinoco y del Amazonas emplearon mucho el curare como veneno de sus flechas; incluso un pequeño arañazo producido por estas armas impregnadas de la sustancia daba lugar rápidamente a una parálisis generalizada que originaba la muerte por paralización de los músculos respiratorios.
El curare crudo es una sustancia de color pardo oscuro, gomosa, obtenida por cocción de las raíces y cortezas de diversas plantas tropicales de América del Sur, especialmente de los géneros Strychnos o Chondodendron. Las fórmulas con las que los indios preparaban el curare eran tradicionales, rituales y a menudo conocidas solamente por el mago o el jefe de la tribu; por ello variaba la potencia y composición de cada preparación cruda, cosa que hacía impracticable su empleo con fines terapéuticos. Los indios clasifican las preparaciones de acuerdo con el recipiente que las contenía; así hablan de curare de canuto, de olla o de calabaza; además, cada tipo se fabrica con alcaloides químicamente diferentes. A partir del curare nativo de canuto o de tubo se aisló un alcaloide al que se le dio el nombre de tubocurarina; en 1943, después de numerosos estudios, se obtuvo la misma sustancia a partir de una planta denominada Chondodendron tomentosum. El aislamiento de este alcaloide puro hizo posible la determinación exacta de las propiedades farmacológicas del curare.
Modo de acción e indicaciones
La inyección de curare, al evitar la respuesta muscular a los impulsos nerviosos motores, da lugar a una parálisis progresiva de los músculos esqueléticos que conduce a la paralización total de la víctima. Los músculos respiratorios son los últimos en afectarse y la respiración, que al principio es débil e irregular, termina por detenerse. El curare se destruye rápidamente en el organismo; si se inyecta una cantidad moderada, su acción comienza a decrecer al cabo de unos 20 minutos. En los cuadros urgentes que puedan presentarse a consecuencia de una sobredosis podrá evitarse la muerte del enfermo practicándole la respiración artificial o inyectándole aire en los pulmones a través de un tubo introducido en la tráquea, a no ser que se tenga a mano prostigmina, que es el antídoto más rápido y eficaz del curare. Véase Músculo; Parálisis.
La principal indicación terapéutica de los preparados de esta anestesia se encuentra en la anestesia general, donde se administra para obtener la relajación muscular; también se emplea en los estados espásticos y en aquellos trastornos que cursan con rigidez y espasmo muscular, pues con su administración puede lograrse una mejoría pasajera del dolor. También se emplean los preparados a base de curare en la convulsoterapia, donde tienen por objeto mantener una relajación muscular sin interferir en la efectividad del tratamiento; en estos casos se evitan las contracciones musculares violentas, pero no se afecta el fenómeno cerebral básico que las origina.
El curare, obtenido a partir del C. tomentosum, y la intocostrina, su extracto incoloro y purificado, contienen cuatro bases cristalinas terciarias inactivas y una base cuaternaria muy activa, la d-tubocurarina (C19H21O4N). La d-tubocurarina es un polvo cristalino incoloro de sabor amargo, soluble en alcohol, cuyas sales son solubles en agua.
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