Por el Mar de las Antillas, o por el Orinoco, llegaron los caribes, que por los cursos fluviales penetraron hasta el corazón del país; desmembraron a los taironas y se dividieron en numerosas tribus, que mantuvieron numerosas guerras intestinas.
Los españoles se adueñaron pronto del suelo, impusieron su civilización y se mezclaron rápidamente con los indígenas. Para proteger a éstos y compensar su escasa capacidad de trabajo, se importaron grandes contingentes de negros, que se establecieron como esclavos en las zonas cálidas de las costas y de los valles, para realizar el trabajo del campo y el laboreo de las minas.
En los Llanos los indios primitivos han disminuido y mantienen su nivel primitivo y rudimentario. Entre el Caquetá y el Vaupés viven los carijonas, los uitotos y los vaupés; entre el Caquetá y el Putumayo los miranyas; en la zona del Apaporis los coreguajes. Todos estos pueblos son cazadores y pescadores. Los guajiros, de la península homónima, son pastores que apacientan rebaños de ovejas, cabras, bueyes, asnos, caballos y mulos, y venden, además, maderas y sal. Los motilones viven en la Sierra de Perijá; los arhuacos, de la Sierra Nevada de Santa Marta, son agricultores. En Antioquia vive una serie de pequeñas tribus, ya civilizadas, que se dedican a la alfarería y la confección de tejidos, a los cultivos del algodón, maíz y yuca, y al trabajo artístico del oro. Los chibchas, de la cordillera de Bogotá, aunque de cultura bastante avanzada mantuvieron escasa relación con los incas; se caracterizaron por sus industrias textiles, una agricultura floreciente y artes ornamentales, y fueron centros importantes de su cultura: Iraca (actual Sogamoso), Funza y Tunja. Los pueblos chocos habitaron las húmedas vertientes occidentales de las cordilleras y tenían carácter nómada.
Realizada la conquista se agregaron a los indios los blancos en las zonas frías y las ciudades de la costa, y los negros esclavos en las tierras calientes. Hoy la raza blanca, directora del país, representa un tercio del total y aunque habita con preferencia las zonas elevadas se halla en realidad dispersa por todo el territorio. Los negros (4 %) se sienten atraídos por las costas y las vegas bajas. Los amerindios puros (2 % del total) pueden dividirse en dos grupos: salvajes seminómadas, que habitan la zona oriental, la Guajira y algunas regiones de Chocó, Antioquia y Serranía de los Motilones; y los civilizados, bastante numerosos en Cundinamarca y Boyacá, pero que también viven, en Cauca, Caldas y Huila. Los mestizos constituyen el 47 % del total, y hay además un 14 % de mulatos y un 3 % de zambos, cuarterones y otras mezclas.
Para más información ver: Colombia.
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