La hipóbole (no confundir con hipérbole), también llamada anteocupación ocupación, preparación o prolepsis.
En latín se conoce como "anticipatio", busca adelantarse a posibles objeciones y refutarlas de inmediato. Aunque puede parecer anacrónica porque no sigue una secuencia temporal lineal en la discusión, su objetivo es influir en la audiencia o en el oponente, conmoverlos o convencerlos mediante el cálculo de argumentos y contraargumentos.
Esta anticipación puede ser sutil o explícita, y se emplea para presentar argumentos propios y los posibles contraargumentos anticipados por el orador.
En un discurso de graduación, por ejemplo, se puede utilizar una anteocupación como recurso retórico:
"Les deseo sinceramente que cada uno de ustedes logre superar todas las expectativas y se convierta en la mejor versión de sí mismos. Aunque algunos puedan cuestionar que al esperar nada, en realidad estoy esperando algo... si ese es el caso, admito que he caído en una contradicción.
Sin embargo, quiero destacar que desde el principio, mi intención fue expresar una reflexión ocurrente e incoherente acompañada de la preocupación de transmitir algo atractivo, gracioso, profundo, tal vez hasta filosófico para estos jóvenes que inician una nueva etapa en sus vidas".
En este caso, se utiliza la anticipación o hipóbole al resaltar el posible contraargumento y se procura predisponer a la audiencia a favor del orador mediante el uso de cursivas para el texto destacado.
Enviar comentario o duda sobre «hipóbole»
También puedes usar el asistente de IA si prefieres una respuesta inmediata.