El rabo del ojo, también conocido como rabillo del ojo, es el ángulo externo que se forma al unirse los párpados.
Esta zona del ojo es de especial importancia en la visión periférica, ya que nos permite detectar movimientos o cambios en nuestro entorno sin necesidad de girar completamente la cabeza. Es decir, podemos observar de manera sutil o cautelosa lo que sucede a nuestro alrededor sin que los demás lo perciban.
♦ Variante: rabillo del ojo.
Ejemplo de uso: "Lo detecté venir con el rabo del ojo".
La expresión "mirar de rabo/rabillo de ojo" se utiliza para referirse a la acción de observar algo o a alguien sin llamar demasiado la atención.
Esta forma de mirar implica utilizar el ángulo del ojo de manera discreta, de modo que se evite ser detectado por la persona u objeto que se está observando. Es una manera de mirar con disimulo o cautela, como si estuviéramos "mirando de reojo".
El uso de esta expresión suele ser común en situaciones en las que la discreción es necesaria o en las que existe algún tipo de desconfianza.
Por ejemplo, podemos mirar de rabo de ojo a una persona sospechosa en la calle o a alguien que nos resulta llamativo en una reunión social. También puede ser útil en el ámbito laboral, por ejemplo, para observar a un compañero de trabajo sin que se dé cuenta.
Ejemplo de uso: "miraba de rabo de ojo todo lo que sucedía".

Rabo o rabillo del ojo
Enviar comentario o duda sobre «rabo del ojo»
También puedes usar el asistente de IA si prefieres una respuesta inmediata.