Esta acepción de "regazo" se refiere específicamente a la zona del cuerpo humano que se forma cuando una persona está sentada, extendiéndose desde la cintura hasta las rodillas.
Esta área se convierte en un espacio donde se pueden colocar objetos o incluso acoger a otras personas, especialmente niños, proporcionando un sentido de protección y cercanía. El regazo es frecuentemente asociado con gestos de afecto, cuidado y comodidad.
Ejemplos de uso: "En el frío invierno, el gato buscó calor en el regazo de su dueña".
"El abuelo solía contar historias mientras yo escuchaba atentamente sentado en su regazo".
"La madre tenía el niño en su regazo".
"Presionó al niño contra su regazo para protegerlo".
"Susana se sentó con sus manos juntas sobre el regazo".
En su sentido figurado y culto, "regazo" se emplea para describir un estado o lugar que ofrece protección, consuelo o refugio. No se limita a un contexto físico, sino que también puede referirse a situaciones emocionales o espirituales donde uno encuentra paz, seguridad o alivio.
Este uso metafórico del término evoca imágenes de calidez y seguridad similares a las que proporciona el regazo físico, pero aplicadas a contextos más amplios como lugares, situaciones o incluso conceptos abstractos.
♦ En sentido figurado y de uso culto.
Ejemplos de uso: "hay quienes creen que el destino descansa en el regazo de los dioses".
"Se tendió a dormir al regazo del árbol".
"Se sentó al regazo de la chimenea".

La abuela tiene a su nieta sentada en su regazo.
Enviar comentario o duda sobre «regazo»
También puedes usar el asistente de IA si prefieres una respuesta inmediata.