De 878 a 893 gozó el país de una paz relativa, que fue aprovechada por este inteligente monarca para consolidar su reino. Fundó la armada inglesa, reorganizó la defensa nacional, construyó edificios públicos y reclamó las tierras baldías. Revisó todas las leyes existentes y codificó las que consideró apropiadas. Fundó escuelas, protegió la literatura vernácula y mejoró los servicios de la Iglesia. Todo ello se vio interrumpido por la guerra. Apareció un nuevo ejército danés mandado por Haesten, que no dio punto de reposo a Alfredo y a sus fuerzas durante 4 años. Tras haber salvado una vez más a su país, murió este gran rey el 27 de octubre de 901 a la edad de 52 años.
Como principales escritos de Alfredo el Grande se citan: una traducción de la Historia Universal de Oro-sio, con tres inserciones originales dfel Rey: una breve descripción de la Europa centro-septentrional y la relación de dos viajes de exploración llevados a cabo respectivamente por Othere y Wulfstan; una traducción de la Historia eclesiástica, de Beda, tal vez más promovida que realizada por él; una traducción de De Consolatione Philosophiae, de Boecio; una traducción de Cura Pastoralis y Diálogos, de Gregorio, etc. La Crónica anglosajona, que él alentó, y una biografía escrita por Asser son las principales fuentes contemporáneas para el estudio de la vida del monarca. Véase Anglosajones.
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