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La destilación seca de la madera es un proceso químico mediante el cual la madera se calienta progresivamente en ausencia de aire, en retortas cerradas.
Este procedimiento se inicia a temperaturas alrededor de los 100°C, donde comienza a desprenderse vapor de agua, representando aproximadamente el 20% del peso de la madera.
A medida que la temperatura aumenta, se producen vapores ácidos y, al alcanzar los 270-280°C, se desencadena una reacción exotérmica que eleva bruscamente la temperatura.
En esta fase, se generan gases combustibles y vapores ácidos alquitranosos, mientras la madera se oscurece y se contrae, transformándose finalmente en carbón vegetal.
Tras algún tiempo, a 400 °C, se da por terminada la operación.
De cada 100 kg de madera dura seca se obtienen por término medio: 25 kg (20-25 m3) de gases no condensables y combustibles; 50 kg de una solución acuosa ácida (ácido piroleñoso) y 25 kg de carbón vegetal.
La composición de los gases no condensables viene a ser: hidrógeno 2 %, metano 17 %, óxido de carbono 23 %, bióxido de carbono 38 %, nitrógeno 16 %, oxígeno 2 % e hidrocarburos varios 2 %; se emplean por lo general como combustible para calentar las retortas.
En el ácido piroleñoso, mezcla muy compleja, se encuentra como promedio: un 2-3 % de alcohol metílico (espíritu de madera), 0,5 % de acetona, 8-10 % de ácido acético y 10-12 % de alquitrán, parte separado y el resto en solución.
La formación de ácido acético, alcohol metílico y acetona es debida a la desintegración de la molécula de lignina, mientras que la pirogenación de la celulosa y de los poliholósidos produce el vapor de agua, los gases no condensables y algo de acético.
El desarrollo de procedimientos sintéticos de fabricación de metanol, ácido acético y acetona ha desplazado totalmente en este aspecto a la industria de carbonización de la madera.
La destilación seca de la madera de coníferas, pino y otros, rinde muy poco metanol y acético y por ello se va sustituyendo rápidamente por la destilación en corriente de vapor y por la extracción con disolventes.
La madera troceada, o en viruta, se trata con vapor vivo y produce un destilado que luego se fracciona para obtener esencias de trementina y de pino.
El residuo se extrae con gasolinas pesadas y del extracto se separan por destilación aceites de pino pesados, quedando como residuo la resina.
Este conjunto de procedimientos no solo optimiza el aprovechamiento del material leñoso, sino que también permite obtener productos químicos valiosos para diversas industrias.
Este procedimiento se inicia a temperaturas alrededor de los 100°C, donde comienza a desprenderse vapor de agua, representando aproximadamente el 20% del peso de la madera.
A medida que la temperatura aumenta, se producen vapores ácidos y, al alcanzar los 270-280°C, se desencadena una reacción exotérmica que eleva bruscamente la temperatura.
En esta fase, se generan gases combustibles y vapores ácidos alquitranosos, mientras la madera se oscurece y se contrae, transformándose finalmente en carbón vegetal.
Tras algún tiempo, a 400 °C, se da por terminada la operación.
De cada 100 kg de madera dura seca se obtienen por término medio: 25 kg (20-25 m3) de gases no condensables y combustibles; 50 kg de una solución acuosa ácida (ácido piroleñoso) y 25 kg de carbón vegetal.
La composición de los gases no condensables viene a ser: hidrógeno 2 %, metano 17 %, óxido de carbono 23 %, bióxido de carbono 38 %, nitrógeno 16 %, oxígeno 2 % e hidrocarburos varios 2 %; se emplean por lo general como combustible para calentar las retortas.
En el ácido piroleñoso, mezcla muy compleja, se encuentra como promedio: un 2-3 % de alcohol metílico (espíritu de madera), 0,5 % de acetona, 8-10 % de ácido acético y 10-12 % de alquitrán, parte separado y el resto en solución.
La formación de ácido acético, alcohol metílico y acetona es debida a la desintegración de la molécula de lignina, mientras que la pirogenación de la celulosa y de los poliholósidos produce el vapor de agua, los gases no condensables y algo de acético.
El desarrollo de procedimientos sintéticos de fabricación de metanol, ácido acético y acetona ha desplazado totalmente en este aspecto a la industria de carbonización de la madera.
La destilación seca de la madera de coníferas, pino y otros, rinde muy poco metanol y acético y por ello se va sustituyendo rápidamente por la destilación en corriente de vapor y por la extracción con disolventes.
La madera troceada, o en viruta, se trata con vapor vivo y produce un destilado que luego se fracciona para obtener esencias de trementina y de pino.
El residuo se extrae con gasolinas pesadas y del extracto se separan por destilación aceites de pino pesados, quedando como residuo la resina.
Este conjunto de procedimientos no solo optimiza el aprovechamiento del material leñoso, sino que también permite obtener productos químicos valiosos para diversas industrias.
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