En los comienzos de la Edad Media los botones sirvieron para adornar los hábitos de los eclesiásticos y sujetar las prendas de los laicos. Al principio se hacían insertar en lazos, que fueron sustituidos por ojales tan pronto como algún sastre se percató de que las ranuras utilizadas para sujetar por delante ciertas prendas con lazos brindaban mayor seguridad a los botones.
La edad de oro de la botonería fue la de los reinados de Luis XIV, Luis XV y Luis XVI. En una época en que la moda servía a los privilegiados, estos soberanos hicieron del traje de sus cortesanos el más extravagante atavío que jamás se conociera. En la Inglaterra del Renacimiento, la reina Isabel utilizó botones para sujetar y adornar sus cientos de pares de guantes. Se dice que Carlos I fue el iniciador de la rara costumbre de guarnecer los grandes pañuelos con botones. Por su parte, las alegres cortesanas de la corte de Garlos II adornaban sus ricas enaguas y amplias sobrefaldas con hileras de botones de fantasía.
En Italia se atribuye a los Borgias y Médicis haberse valido de botones con pequeñas ampollas de veneno para el asesinato político. Para utilizar tan traidora arma el asesino procuraba disimularla entre los pliegues de su vestimenta de forma que fuera fácil rozar con ella la piel de su víctima para producirle un rasguño en que se vertía el mortal veneno de la cápsula.
Botones de metal, paño, porcelana y vidrio.
El apogeo del botón metálico se produjo en los siglos xviii y xix. La invención de troqueles y prensas permitió la fabricación masiva de botones repujados, bien por el sistema de cortar chapas metálicas, bien por el procedimiento de verter metal fundido en moldes de diversos tamaños y diseños. Los botones de oro, plata y latón podían adornarse con piedras semipreciosas y esmaltes coloreados. Los fabricantes ,de botones emplearon también metales menos costosos, como el hierro, el estaño y el cinc, o aleaciones, como el peltre, el bronce y la plata niquelada. El rabo de estos botones iba soldado al disco o moldeado con el resto de la pieza.
A finales del siglo xviii fue lanzada la novedad del botón de acero por Mattehew Boulton, fabricante de botones de Birmingham (Inglaterra). El centelleo de este botón al recibir los rayos del sol atrajo la atención de los caricaturistas de la época. Otro fabricante de Birmingham, John Taylor, inventó los botones dorados por inmersión de las piezas en una amalgama de oro. Los botones de similor, hechos de cobre y de cinc, aleación muy parecida al oro, fueron introducidos por Christopher Pinchbeck, de Londres.
Los botones de madera forrados de paño constituyeron en el siglo xviii una industria doméstica muy importante. Los forros se hacían de lienzo, brocado, encaje o mohair. Luego se consiguió la fabricación mecánica, en gran escala, de esta clase de botones forrados gracias a B. Sande'rs, danés establecido en Birmingham durante las guerras napoleónicas, que concibió la idea de fabricar estos botones a base de dos discos que encajaban el uno en el otro.
El siglo xviii contempló también la adaptación a la botonería de la dura pasta de porcelana descubierta por Johann Friedrich Bóttger. En la decoración de los botones de porcelana se ponía empeño en estar al día en la esfera de la cultura, la política y la vida social, ya que en ellos aparecían pintados eminentes estadistas, grandes actores, edificios notables y acontecimientos especiales. Durante la Revolución Francesa los botones se adornaron con el gorro frigio y otros emblemas de la antigüedad, adoptados por el movimiento revolucionario. A fines del mismo siglo aparecieron los botones Buffon forrados de vidrio, con decoraciones de flores, mariposas, escarabajos, conchas y plantas marinas.
Los botones de cristal multicolor imitando piedras preciosas, tan populares en el siglo xix, tuvieron su origen en Checoslovaquia, donde se fabricaron para responder a la demanda de quienes no pudiendo aspirar a las piedras naturales, querían al menos adornarse con sus imitaciones. El vulcanizado de la goma, descubierto en 1839 por Charles Goodyear, indujo a la fabricación de los llamados botones de vulcanita y ebonita. Por su parte, el francés Emile Bassot descubrió hacia 1850 el método de estampar botones fabricados con el casco córneo de los cuadrúpedos mediante el uso de troqueles calientes accionados por una prensa hidráulica. Durante los siglos xviii y xix se utilizaron otros materiales como concha de tortuga, corcho, cartón piedra, ébano, azabache y cuero. Los botones de cuero siguen siendo populares, especialmente en las prendas deportivas.
Botones de marfil vegetal, perla y plásticos. A mediados del siglo xix pusiéronse a la cabeza de la moda los botones de marfil vegetal. Esta especialidad de la industria botonera tuvo su origen en Austria hacia 1850, en que Johann Hille, tallista, descubrió la posibilidad de tallar atractivos botones con las nueces de ciertas plantas palmáceas como la tagua.
No menos importancia que los de marfil vegetal tienen los botones iridescentes, hechos de conchas de la ostra perlífera, recogida durante siglos frente a las costas de Australia, Filipinas, Célebes, Tahití y otras islas del Pacífico. A fines del siglo xix el industrial J. F. Bópple, emigrante alemán en Estados Unidos, descubrió que los botones de perlas podían también fabricarse de las conchas de la almeja Unió. El descubrimiento de lechos de estas almejas en el Misisipí y su tributario el Iowa permitió establecer en Mus-catine (Iowa), la primera fábrica de botones confeccionados con perlas de agua dulce. Véase Madreperla.
La industria botonera del siglo xx se distingue por el auge de los botones plásticos. La mayoría de éstos se hacen de plásticos de caseína y resinas fenólicas estampadas o fundidas. Algunos botones plásticos imitan materiales mucho más costosos. A diferencia de los botones de perlas de agua dulce, los plásticos no se astillan ni escaman al ser lavados. Son también los botones preferidos actualmente ya que pueden fabricarse en toda clase de formas, con bordes festoneados o estriados.
Para más información ver: botón.
Enviar comentario o duda sobre «origen e historia de los botones»
También puedes usar el asistente de IA si prefieres una respuesta inmediata.