1Nombre con el que se designan en el lenguaje vulgar gran número de líquidos neutros, de origen mineral, vegetal o animal, insolubles en agua, untuosos al tacto y de gran viscosidad, que suelen clasificarse en tres grupos: 1) aceites grasos o fijos; 2) aceites minerales; y 3) aceites esenciales. Ni los aceites minerales, compuestos por hidrocarburos y procedentes del petróleo o de los esquistos bituminosos, ni los esenciales, que se encuentran en muchas plantas y tienen olores característicos, son aceites en el sentido estricto de la palabra. Véase Aceite esenclal; Aceite mineral.
Los aceites fijos o grasos, de origen vegetal o animal, son ésteres de glicerina de los ácidos grasos; en su composición pueden predominar los ácidos no saturados, y en tal caso el producto, de punto de fusión bajo, es líquido a la temperatura ordinaria y se denomina aceite o, por el contrario, los saturados, y entonces recibe el nombre de grasa y es sólido a la temperatura normal. La diferencia entre aceites y grasas no queda muy definida, pues, por ejemplo, los aceites de coco o de nuez de palma son líquidos en el país tropical de donde provienen, pero en los templados se solidifican y deberían llamarse grasas (v. Grasas y aceites). Para paliar la escasez de grasas comestibles se recurre a convertir ciertos aceites, baratos pero no comestibles, en grasas que lo sean, por un proceso de Hidrogenación, en el que por la acción combinada de la presión, el calor y los catalizadores se introduce hidrógeno en la molécula de los ácidos grasos no saturados. Así, por ejemplo, la oleína, principal componente no saturado de los aceites, se convierte en estearina sólida: oleoína + estearina: (C17H33COO)3C3H5 + 3H2 -> (C17H35COO)3C3H5
Algunos aceites, particularmente el de linaza, expuestos al aire en capa delgada, se endurecen por un proceso de oxidación y se denominan aceites secantes. Entre ellos pueden citarse los de linaza, cañamones, nueces, adormidera, girasol, piñones, madera de China y sábalo. Otros, como los de oliva, cacahuet, almendra, ben, espermaceti, hígado de bacalao, ballena, foca, marsopa, pie de buey, palma, coco, manteca, tocino y sebo, resisten esta acción y se llaman aceites no secantes. Los de propiedades intermedias: camelia, maíz, kapok, algodón, sésamo, nabina, colza, mostaza, crotón y ricino, reciben el nombre de aceites semisecantes.
Los aceites se extraen industrialmente de las primeras materias vegetales o animales por hervido con agua o vapor, mediante disolventes volátiles (benceno, gasolina, sulfuro o tetracloruro de carbono, etc. ) o por molido y expresión. Cuando se emplea este último procedimiento, el más corriente en el caso de semillas, se recurre en una primera fase a una presión suave para obtener un aceite de primera calidad, luego se aumenta la presión y se acompaña de un calentamiento, aceites de calidad industrial; de lo que resultan por fin se extrae el residuo con disolventes para aumentar el rendimiento.
Aceites y grasas se consumen en grandes cantidades en la alimentación humana, en la fabricación de jabones, bujías y glicerina, en la industria de pinturas y barnices, en el tratamiento de cueros y pieles, etc.
Los aceites minerales se obtienen por fraccionamiento del petróleo o por destilación de los esquistos bituminosos y se emplean como combustibles, lubricantes, etc. Véase Petróleo; Aceite mineral.
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